Rotating clouds
Llegaste en mi peor momento, con sushi y una película.
Me arreglaste en dos segundos, haciendo más que muchos.
Incluso cuando estaba destrozada.
No preguntaste nada, solo te quedaste ahí para mí.
Me escuchaste hasta que mi respiración estuvo en paz.
Ahora sé que fue mi culpa, porque en ti todo era bueno, sano, pero también real. Y me pareció completamente aterrador. Y tuve miedo. Y me rendí.
El miedo destruye cuando se apodera de uno mismo.





